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Guía de limpieza facial masculina

guia limpieza facialLa limpieza es el paso diario más importante en tu rutina de cuidado de la piel. A lo largo del día, la dermis está expuesta a la suciedad, las bacterias y las impurezas ambientales, además de producir sebo que se acumula en la superficie.

La limpieza elimina todo eso, ayudando a prevenir brotes y poros obstruidos.

“¡Si ya me limpio todos los días!” puedes estar pensando, pero ¿de verdad lo estás haciendo de la forma correcta? Muchos hombres piensan que sí, pero luego se sorprenden cuando aprenden que no es así.

Si tu piel tiene brotes, está apagada o no está lo suficientemente hidratada, a lo mejor la culpa es de este importante paso.

Sigue leyendo para aprender cómo puedes mejorar tu aspecto en tan sólo 1 minuto.

Cosas que hay que tener en cuenta al lavarse la cara

Vamos a hablar un poco sobre el lavado de la cara, el primer paso en el cuidado facial de los hombres.

Si eres como muchos hombres, lavarte la cara implica:

  1. Enjabonarte el rostro con la misma pastilla de jabón que usas para el cuerpo o las manos, especialmente si está en la ducha.
  2. Aclarar el jabón bajo un chorro de agua caliente.
  3. Frotarte la cara con una toalla.

Ese es el método probado y verdadero, ¿cierto? Bueno, aunque está bien probado, no es la manera “correcta” de cuidar la piel de tu cara, incluso si, técnicamente, te deja la cara algo limpia.

Aquí está el porqué: La típica barra de jabón para el cuerpo tiene una alta alcalinidad. Tu tez, al contrario, es ligeramente ácida.

La diferencia en el pH es importante porque la alcalinidad puede generar las bacterias que causan el acné, entre otras cosas.

La alcalinidad puede hacer que tu cutis se sienta seco e irritado. Muchos hombres y adolescentes cometen el error de pensar que un jabón “más fuerte” es su mejor opción cuando un jabón fuerte y de alta alcalinidad sólo exacerba sus problemas cutáneos.

Los jabones corporales pueden despojar a la piel de sus aceites naturales, y ésta se equilibra produciendo más aceite. Por eso tu rostro termina con un aspecto grasiento y es más propenso a los brotes de acné.

Piensa por un momento en usar el mismo jabón en tu cara que usas en su cuerpo. ¿Quieres usar el mismo jabón que usaste “ahí abajo” para limpiarte la cara también?

Y, ¿qué pasa si tienes un compañero de piso o alguien más que usa la misma pastilla de jabón? Ugh.

Hay que tener en cuenta algo más: hay muchos tipos diferentes de piel, y un jabón, u otro producto para el cuidado de la tez, que funciona para otro hombre puede no funcionar para ti.

Si tu tez se siente seca y demasiado áspera y tirante después de lavarte la cara, entonces probablemente estás usando el limpiador equivocado para tu rostro.

Una cosa que puedes hacer para comprobar si un determinado producto es bueno para ti, es una prueba que implica dejar una pequeña cantidad de jabón o limpiador en la piel (no en la cara, sino en la muñeca o el brazo) y dejarla reposar un rato.

Si desarrollas un sarpullido, enrojecimiento u otro tipo de irritación, entonces el producto no es adecuado para tu tipo de cutis.

jabon

Alternativas al jabón

La buena noticia es que hay muchas opciones además del tradicional jabón de barra para lavarse la cara. Como, por ejemplo, limpiadores faciales o aguas micelares.

Estos limpiadores faciales suelen venir en forma líquida o gel, y crean una agradable espuma cuando los masajeas en tu rostro húmedo.

Entre las muchas razones por las que deberías usar uno de estos productos, en lugar de un jabón corporal, es que no sólo eliminan la suciedad y la grasa extra de tu cara, sino que también la dejan con una sensación de limpieza, no de sequedad.

Dicho esto, utiliza un limpiador sin jabón si tienes una tez normal a grasa; si tienes un cutis seco, asegúrate de elegir el más suave de los limpiadores.

Sin embargo, quizás lo más importante es que los jabones de barra para el cuerpo son más duros y contienen más detergentes (que pueden irritar la piel del rostro) que los limpiadores faciales.

Secan la dermis y hacen que el afeitado sea menos cómodo, entre otras cosas.

Puedes pensar que un afeitado que irrita la piel se debe a unas hojas de afeitar de mala calidad, o a tu máquina de afeitar, pero la forma en que te limpias la cara puede ser la verdadera culpable.

Cómo elegir el limpiador adecuado

No todos los limpiadores faciales son iguales, ni tienen los mismos ingredientes; por eso vale la pena conocer qué es en lo que hay que fijarse a la hora de buscar el adecuado para tu rostro.

Debes tener en cuenta los siguientes factores:

mejores aguas micelares

Tipo de piel

Lo más importante que debes tener en cuenta antes de comprar un limpiador facial es tu tipo de piel. Hay cinco tipos: grasa, seca, sensible, normal y mixta.

Si tienes el cutis graso, lo más probable es que tengas poros grandes y visibles, y un brillo grasiento y aceitoso que se desarrolla no mucho después de que te limpies la cara.

Elige un producto en gel o espumoso que regule la producción de grasa e incluya ingredientes como el aloe vera y el ácido salicílico, que limpiarán y mantendrán tu rostro hidratado, al mismo tiempo que ralentizan la producción de grasa.

La piel seca debe optar por detergentes que hagan un buen trabajo eliminando la suciedad y las impurezas, sin quitarle a la epidermis sus aceites naturales. El aloe vera y la avena son buenos hidratantes y calmantes. En este post tienes algunos consejos para limpiar tu cutis sin resecarlo.

Si tienes una tez sensible que se irrita fácilmente con el afeitado u otros limpiadores, debes utilizar productos con ingredientes naturales, y evitar los que contienen AHAs como el ácido glicólico. El aloe vera y el aceite de oliva son perfectos.

Si tu cutis es mixto (algunas zonas del rostro son grasas y otras secas), los limpiadores que incluyen aloe vera, carbón activado y aceite de oliva deben ser tus principales opciones.

Por último, aquellos de vosotros con piel normal (que tienen un equilibrio ideal de no demasiado grasa y no demasiado seca), no tienen que preocuparse tanto. Pueden elegir cualquier limpiador de calidad que no esté dirigido específicamente a hombres con tez grasa o seca.

Aquí tienes las mejores opciones del mercado.

Cómo limpiar adecuadamente

limpiador facial hombre

Hemos establecido que hay una forma correcta y una forma incorrecta (en realidad, unas cuantas formas incorrectas, ahora que lo pienso) de lavarse la cara.

No es nada complicado, pero debes hacer algo parecido a esto:

  • Lávate la cara dos veces al día, preferiblemente por la mañana y por la noche antes de irte a la cama. De esta manera evitarás los poros obstruidos y otros problemas cutáneos.
  • No empieces hasta que te hayas lavado las manos primero. Unas manos sucias significan que te pasarás la suciedad y las bacterias directamente a la cara.
  • Mójate la cara con agua tibia antes de aplicar el jabón u otro limpiador. Asegúrate de que el agua no está demasiado caliente.
  • Coge una pequeña cantidad de jabón o agua micelar. Un poco sirve para mucho, no hay necesidad de desperdiciar el producto innecesariamente. Aplícalo en la cara, la frente y debajo de la barbilla. Usa movimientos lentos, constantes y circulares para distribuirlo uniformemente.
  • Aclara tu rostro con abundante agua tibia.
  • Sécate dándote palmaditas, no frotándola, con una toalla limpia y suave.

La importancia de exfoliar regularmente

Empecemos con lo básico y lo que significa exfoliación. La definición más simple, y más clara de exfoliación es la eliminación de las células muertas que están en la epidermis (capa superior).

Así que se podría decir que es parte integral de la limpieza.

Las células de piel muerta se acumulan en tu cara a medida que emergen nuevas células, un proceso natural que ocurre con más regularidad de lo que piensas.

Sin embargo, la tasa de renovación celular se reduce a medida que envejecemos. Mientras que en los bebés las células cutáneas se reemplazan cada pocos días (por eso su piel es tan suave), las de los adultos se renuevan a un ritmo mucho más lento, lo que significa que se acumulan más células muertas, y hacen que el cutis se vea opaco, sin vida y sin su tono y textura natural.

Dicho esto, hay varios beneficios de la exfoliación regular:

  • La exfoliación proporciona otro nivel de limpieza más allá del limpiador diario. Un exfoliante facial refuerza los limpiadores diarios que retiran el exceso de suciedad del rostro.
  • Desobstruye los poros y ayuda a liberar los aceites naturales que humectan la dermis.
  • Hace que las arrugas y las líneas finas sean menos visibles porque la capa de piel recién expuesta refleja mejor la luz. Y, oye, ¿a quién no le gusta un poco de “brillo” extra?
  • Ayuda a desvanecer las manchas de la edad causadas por las células muertas y minimiza las cicatrices superficiales.
  • Al eliminar la capa superior de células muertas (y dañadas), aumenta la absorción de hidratantes, antioxidantes y sueros que aumentan el nivel de colágeno en la piel. El colágeno es la proteína más abundante que se encuentra en el cuerpo y proporciona estructura al cabello, la dermis, etc.
  • La exfoliación también desarraiga el vello encarnado debido a sus cualidades de limpieza profunda.
  • Podrás tener un afeitado más apurado. ¿Por qué? Porque las células muertas y la suciedad obstruyen las hojas de afeitar y limitan su eficacia general. Los exfoliantes también levantan el vello para facilitar el corte de las cuchillas.
exfoliacion

¿Qué tipos de exfoliantes hay?

Los dos tipos principales son físicos y químicos. Aquí está las diferencias entre ambos:

Exfoliación física

No es difícil encontrar un exfoliante físico en los estantes del supermercado: pueden incluir cáscaras de nuez, huesos de melocotón u otras sustancias exfoliantes que remueven las células de forma manual.

Este tipo resulta más abrasivo, y su problema es que pueden causar pequeños desgarros y abrasiones en la piel.

Dicho esto, probablemente no son buenos para los que tienen un rostro sensible.

Otros exfoliantes incluyen gránulos grandes (de partículas como piedra pómez o cristales de óxido de magnesio) y gránulos más pequeños (gránulos de jojoba, cristales de rubí, etc.).

Si tienes la piel grasa (lo que significa que normalmente tienes glándulas sebáceas más grandes) entonces los gránulos más grandes funcionarán mejor para ti.

Los hombres con tez más seca y sensible deberían usar exfoliantes con gránulos más pequeños, porque es menos probable que irriten o causen daños.

Exfoliación química

Mientras que la palabra química puede implicar “abrasivo”, los exfoliantes químicos son en realidad más suaves que los físicos.

Por un lado, no incluyen sustancias duras que pueden desgarrar la piel y causar abrasiones. Por otro lado, los exfoliantes químicos tienden a llegar más profundamente en los poros para conseguir una limpieza más profunda.

Estos trabajan rompiendo las uniones entre la piel muerta y la sana, lo que hace que las células muertas se desprendan.

Los más comunes son los alfa-hidroxiácidos y beta-hidroxiácidos.

Alfa-hidroxiácidos

Los AHAs son los exfoliantes más comunes y, a diferencia de su nombre químico, provienen de fuentes naturales como la leche, la fruta y el azúcar.

El ácido glicólico, que se encuentra en muchos productos para el cuidado de la piel, está hecho de azúcar mientras que el ácido láctico tiene una base de leche.

Los alfa-hidroxiácidos funcionan bien para las personas con cutis graso.

Beta-hidroxiácidos

Los BHAs son un derivado sintético que es más efectivo cuando es usado por personas con piel propensa al acné.

Otro tipo de exfoliante tiene enzimas en su base. Las enzimas provienen de fuentes naturales, como las frutas, y funcionan a un ritmo relativamente más lento que otros exfoliantes. Por lo general, son muy seguros y suaves para el rostro.

Cómo usar un exfoliante

Hay algunas reglas cuando se trata de exfoliar tu rostro; es decir, no es simplemente cuestión de frotarlo sobre la cara.

Vamos a dividirlo en varios pasos:

Cuándo exfoliar

El consenso entre los dermatólogos y otros expertos de la piel es que debes exfoliar no más de dos veces a la semana, tres como máximo.

Si lo haces con más frecuencia corres el riesgo de resecar tu cutis.

Una pequeña cantidad cunde mucho

La mayoría de los exfoliantes requieren el uso de una pequeña cantidad de producto, como del tamaño de una moneda de diez céntimos.

Frota suavemente el exfoliante entre las palmas de tus manos antes de aplicarlo sobre el rostro. Haciendo esto te asegurarás una aplicación más uniforme.

Aplicación

Aplica suavemente el exfoliante mientras usas un movimiento circular para distribuirlo. Frótalo en cada área del rostro de cinco a diez segundos antes de pasar a otra área.

Nota: no hay necesidad de presionar fuerte, sino de masajear suavemente hasta que abarques toda la zona. También puedes aplicarlo en tu cuello y debajo de tu barbilla, si quieres.

Lo que nos lleva a la pregunta del millón: ¿puedes aplicarte un exfoliante en la barba? La respuesta es un rotundo sí.

Las células muertas acechan bajo tu barba, y al masajear un exfoliante profundamente en tu vello facial, puedes ayudar a deshacerte de esa piel muerta.

Preferiblemente, usa un producto que no reseque la epidermis, que ya puede estar demasiado seca. Si es necesario, masajea el exfoliante en la barba un poco más.

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Aclarado

Aclara con agua tibia después de aplicar el producto. Asegúrate de que el agua no esté demasiado caliente porque puede irritar y resecar tu cutis.

Secado

Después de aclarar, usa una toalla limpia y suave para secar sección por sección. No te frotes la cara con la toalla porque hacerlo puede provocar irritación y enrojecimiento.

Hidrata

Aplicar una crema hidratante después de haber usado un exfoliante facial mantendrá tu cara debidamente hidratada.

Algunos consejos más

Aunque está perfectamente bien aplicar un exfoliante facial con las manos, también puedes probar herramientas como un cepillo facial para hombres o guantes exfoliantes para dar a tu rostro una limpieza profunda.

Los cepillos y guantes de calidad son suaves con la piel.

Además, usa siempre protección solar, especialmente cuando también uses un exfoliante, porque los exfoliantes pueden hacer que tu tez sea más sensible al sol, ya que estás quitando la capa superior.

Si prefieres un exfoliante más natural, prueba a usar bicarbonato de sodio con un poco de miel natural (y agua, si lo prefieres) mezclada en él.

La miel también tiene propiedades antibacterianas que ayudan a prevenir los brotes de acné. Otros exfoliantes naturales incluyen la avena, los posos de café e incluso las manzanas despulpadas (que contienen alfa-hidroxiácidos).

Y hasta aquí esta guía de limpieza facial masculina. Espero que os haya servido para actualizar vuestra rutina de cuidado diario.

¿Qué es lo que piensas?